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Consola y script: dos formas de escribir código en R

Consola y script cumplen funciones distintas en R. Este post explica de forma clara para qué sirve cada uno, cuándo conviene usarlos y cómo se complementan en el trabajo cotidiano.
Published

January 21, 2026

Cuando se abre R o RStudio por primera vez, la consola suele ser el punto de partida. Es la ventana donde aparece el símbolo > y donde se pueden escribir instrucciones directamente. Se escribe una línea de código, se presiona Enter y R responde. Esa respuesta puede ser un número, una tabla, un mensaje o un gráfico. La consola sirve, básicamente, para decirle a R qué hacer y ver el resultado en el momento.

Imagen de una consola vacía.

La consola es útil para acciones rápidas. Por ejemplo, calcular un promedio, ver el contenido de un objeto o probar si una función hace lo que esperamos. También es común usarla para pequeños ensayos mientras se aprende. El problema es que lo que se escribe en la consola no queda guardado de forma ordenada. Si se cierra R o se reinicia la sesión, ese recorrido se pierde. Incluso con la sesión abierta, revisar qué se hizo hace un rato puede resultar confuso.

El script cumple otra función. Un script es un archivo donde se escribe código para guardarlo. En RStudio suele tener extensión .R y se abre en el panel del editor (pueden ir a File, New File, R Script o hacer click en el ícono con una cruz verde). Allí se pueden escribir muchas líneas de código, agregar comentarios y organizar el análisis paso a paso. Escribir en un script no ejecuta el código automáticamente. Cada línea o bloque se corre solo cuando se lo indica, ya sea con el botón que dice “Run”, o con control+Enter.

Imagen de un script vacío.

Esta diferencia es importante. El script permite separar dos momentos: escribir y ejecutar. Primero se escribe el código con calma. Después se decide qué ejecutar y cuándo. Esto hace que el trabajo sea más ordenado y más fácil de retomar. Si se vuelve a abrir el archivo días o semanas después, el código sigue ahí, en el orden en que fue pensado.

Un uso muy habitual es combinar ambos espacios. La consola se usa para probar algo rápido. Si ese código resulta útil, se copia o se escribe directamente en el script. De ese modo, el script va quedando como el registro principal del trabajo, mientras que la consola funciona como un espacio de prueba.

RStudio facilita esta forma de trabajar. Desde el script se puede ejecutar el código y el resultado aparece en la consola, pero el código quedará guardado en el archivo del script. Esta dinámica es especialmente útil cuando el análisis tiene varios pasos o cuando se quiere compartir el trabajo con otras personas.

En términos prácticos, una buena regla inicial es la siguiente: la consola sirve para probar y explorar; el script sirve para guardar y organizar. No hace falta elegir uno u otro de manera excluyente. Lo importante es entender qué aporta cada espacio y usarlo de forma consciente.

Aprender a escribir en scripts desde el principio ahorra tiempo más adelante. Permite corregir errores con facilidad, repetir análisis sin empezar de cero y entender mejor qué se hizo en cada etapa. Para quienes recién empiezan, esta diferencia suele marcar un antes y un después en la forma de trabajar con R.